El 21 de septiembre de 1920 marcó el inicio de un nuevo capítulo en la historia política de Baja California Sur. En esa fecha, Agustín Arriola Martínez asumió la gubernatura del distrito Sur. Su llegada al poder no fue un acto de imposición, sino el resultado de un proceso democrático. Los comicios del 15 de agosto anterior le habían dado el triunfo, y el plebiscito dispuesto por el presidente Adolfo de la Huerta había ratificado su victoria. De acuerdo con don Pablo L. Martínez, Arriola Martínez “disfrutaba de grandes simpatías entre todas las clases sociales”. Esta popularidad no era fortuita; era el resultado de su habilidad para conectar con la gente y su compromiso con el desarrollo de la región. Durante su mandato, Arriola Martínez trabajó para consolidar la paz y la estabilidad en el distrito, sentando las bases para el crecimiento futuro.

Sebastián Vizcaíno: salí del dicho puerto al que llamamos La Paz.
El 3 de octubre de 1596, el explorador español Sebastián Vizcaíno impuso el nombre definitivo a la actual capital de
